Cada una de nuestras piezas ha sido cortada y confeccionada de forma artesanal en nuestro taller de Medellín, cuidando cada detalle para ofrecerte un calce impecable. Para preservar la estructura original de tus trajes de baño, la elasticidad de sus fibras y la fidelidad de sus tonos en el tiempo, te sugerimos seguir estas pautas:
El enjuague inmediato
Al finalizar su uso, enjuaga la prenda con abundante agua fría. Este paso es esencial para eliminar los residuos de cloro, sal marina, arena o sudor que, de lo contrario, desgastan los elásticos internos con el tiempo.
Lavado delicado a mano
- Lava la pieza siempre a mano y por el revés, utilizando agua fría y un jabón suave o de PH neutro.
- Evita por completo el uso de blanqueadores, suavizantes o detergentes industriales agresivos.
- No dejes la prenda en remojo ni la mezcles con otros colores.
Secado natural a la sombra
- Presiona suavemente la prenda entre tus manos para retirar el exceso de agua. Evita retorcerla o exprimirla con fuerza, ya que esto deforma las siluetas y rompe los hilos elásticos.
- Sécala extendida sobre una superficie plana o colgada siempre a la sombra. El calor de las secadoras y el sol directo alteran los colores y debilitan el tejido.
Atención a protectores y bronceadores
Te recomendamos aplicar tus productos solares, aceites o bronceadores y esperar a que tu piel los absorba por completo antes de vestirte. Los componentes químicos de estos productos pueden generar manchas o alterar la tonalidad original de las telas.
Cuidado con las superficies rugosas
Evita el roce directo de la prenda con bordes de piscinas, piedras, arena gruesa o superficies ásperas. La fricción con estos elementos puede rasgar el tejido o generar motas en la superficie de la tela.